En la presentación intervinieron Alberto Martín-Pérez, autor del
informe, Cristina Garaizabal, portavoz de Hetaira, Antonio Poveda, presidente de
la FELGTB y Mónica Martín, portavoz del grupo de trabajadoras sexuales de
COGAM.
Más de 900 atenciones realizadas en seis meses a más de 200 mujeres
transexuales trabajadoras del sexo en el programa Transmadrid de COGAM, de
prevención de VIH y atención sociosanitaria arrojan los siguientes datos:
-
El 82% de las mujeres transexuales atendidas en Transmadrid dependen
única o principalmente del trabajo sexual para su
subsistencia
. La
exclusión del mercado laboral, la visibilidad de su transexualidad o el rechazo
en el momento de presentar la documentación para la contratación hace que muchas
mujeres transexuales deban trabajar, aparte del trabajo sexual, en la "economía
sumergida" casi siempre en puestos no acordes con su nivel
formativo.
-
En el caso de las mujeres atendidas por Transmadrid, se observó
una prevalencia
importante de VIH
.
Mientras que en las relaciones comerciales se observó un uso mantenido y
constante de medidas preventivas, muchas mujeres manifiestan bajar la guardia en
sus relaciones sexuales con parejas no comerciales, en las que presuntamente se
produce su infección. Este dato muestra la vulnerabilidad afectiva de estas
mujeres.
-
El 28% de las mujeres que hemos atendido no tienen una tarjeta
sanitaria madrileña
, lo que en la práctica les imposibilita el acceso a la sanidad
normalizada y a recursos especializados que reducirían riesgos para su salud
como los asociados a la autohormonación y a las inyecciones de silicona líquida.
Esto implica que la propia salud no es un derecho asumido ni ejercido. Es por
ello que se hace necesario establecer estrategias de información y
sensibilización para que hacerlas conscientes de sus derechos a la atención
sanitaria.
Con respecto al trabajo sexual, queremos señalar que la práctica
totalidad de las mujeres que participaron en este proyecto
trabajan en la prostitución de forma voluntaria. La situación en que desempeñan
su trabajo es extremadamente precaria, viéndose dicha precariedad multiplicada a
la vista de las políticas municipales que lejos de luchar contra "la explotación
sexual" solo consiguen empeorar las condiciones laborales de las mujeres y
aumentar los riesgos que asumen
.
No obstante es igualmente necesario que se habiliten alternativas
factibles, realistas y que permitan la subsistencia a aquellas mujeres que viven
mal realizar trabajo sexual. Consideramos necesario invertir en formación, en
inserción sociolaboral y en sensibilización del empresariado, a través de los
sindicatos y de la Administración.
Es igualmente necesario prevenir la transfobia social, desde el sistema
educativo, como proponen las protagonistas de este informe.
Las mujeres transexuales trabajadoras del sexo mostraron un nivel
aceptable de información sobre la transmisión y prevención del VIH, al haber
sido objeto de numerosas intervenciones preventivas, tanto por parte de
educadores y educadoras de calle como de unidades móviles y programas de
educación sexual específicamente dirigidos a ellas. Esto hace recomendable
mantener dichos programas.
Todas estas actuaciones se tienen que dar de una forma simultánea para
frenar el estigma social que sufren las mujeres transexuales. La situación de
exclusión es tal que se hacen necesarias actuaciones de inserción sociolaboral,
información y formación, pero sobre todo, políticas encaminadas a visibilizar
una realidad que reclama su lugar en la sociedad en pie de igualdad y que en la
actualidad dista mucho de poder tener el mismo acceso a los derechos laborales y
sanitarios al igual que el resto de la sociedad.
Es deber de las administraciones velar por la no discriminación de las
personas, sea cual sea su genero, sexo, orientación o edad, Y por tanto, es
responsabilidad de las misas implicarse de una manera decidida en la lucha
contra la discriminación de las personas transexuales a través de programas que
de una forma transversal faciliten el acceso a los derechos que disfrutamos el
resto de la población.
Por último queremos apostar por la necesidad de dar voz a las
trabajadoras del sexo y facilitar que puedan participar en programas de atención
como Transmadrid, como forma de empoderizarse, de organizarse y ser portavoces
en la defensa de sus derechos, así como de facilitar su bienestar y de
promocionar su autonomía como personas.
Una participante en el estudio
afirmó "
Estamos
igual que hace diez años (…) Seguimos con los mismos estigmas y los mismos
prejuicios y las mismas historias. Entonces, algo está fallando porque nuestra
situación no ha cambiado prácticamente en nada. Sí, ha salido la ley, muy bien.
Pero cuando tú sales a la calle, cuando te tienes que enfrentar con la realidad
social…sigue todo ahí, igual."
Miguel Ángel González, presidente de
COGAM afirma
"Tenemos confianza
en que la nueva ministra de Igualdad tendrá una perspectiva más amplia del
trabajo sexual y sabrá velar por la igualdad y los derechos de las personas que
se dedican al trabajo sexual en nuestro país. Reclamamos al Ayuntamiento y a la
Comunidad de Madrid un compromiso claro para que aporten los medios y apliquen
políticas de integración de la realidad transexual.
La situación de exclusión es tal que se hacen
necesarias actuaciones de inserción sociolaboral, información y formación de las
propias mujeres acerca de sus derechos, pero sobre todo, políticas encaminadas a
visibilizar una realidad que reclama su lugar en la sociedad en pie de igualdad
y que en la actualidad dista mucho de poder tener el mismo acceso a los derechos
laborales y sanitarios al igual que el resto de la
sociedad
".