En 1948, a los veintidós años, Gore Vidal ya era famoso con una novela sobre la guerra (Williwaw, 1946) y se hallaba a punto de embarcarse en una carrera política en el estado de Nuevo Méjico. Su futuro parecía estar encaminado. Entonces tomó una decisión que habría de cambiar su vida. Publicó La ciudad y el pilar de sal, una novela de temática abiertamente homosexual que fue considerada autobiográfica.