Sam y Ed disfrutan de la buena vida. Ed es editor de una revista de arte italiana y Sam es un quirapráctico de éxito. Pese al amor que se profesan mutuamente no sienten el más mínimo deseo de conocer los gozosos secretos de la paternidad. Sin embargo, cuando la madre de Scot –un chiquillo de once años- muere de repente, la pareja decide cumplir una promesa realizada años atrás.