Roger Peyrefitte reconocido ya por una rara capacidad de evocación y recreación de personajes, lugares y circunstancias- se muestra en esta obra como un lúcido e imponderable cronista viajero. Llevándonos a Nápoles al día de la licuación de la sangre de San Genaro-, y por las ciudades más famosas del antiguo reino de las Dos Sicilias, desde Pestum y Amalfi hasta Palermo y Taormina.