Muchas personas aún viven atrapadas en un cuerpo equivocado. Mujeres y hombres que han desafiado las leyes escritas por la sociedad y que han decidido vivir su vida como quieren, con el género que sienten. Y en ese proceso, en ese viaje personal a lo auténtico, discurren las mil y una bondades y también, por ende, los desafíos de una sociedad que no los acepta y los incapacita para vivir.