¡David, David, ven , por favor; ven! Toda una tarde esperándote aquí, entre lloros y vanas esperanzas. ¡Hijos de puta, anarquistas que engatusáis a los jóvenes con vuestro libertinaje para pasároslos por la piedra! David, vuelve. ¿No te das cuenta de que quieren aprovecharse de tu belleza e inocencia?