La acción de esta obra tiene lugar en un colegio religioso; porque, como el mismo autor lo ha dicho, para subrayar lo tremendo de la acción, crear el clima aristotélico de una tragedia, era necesario un ambiente en que la moral fuere elemento y esencia. Si hubiere sucedido en un colegio común, no resultaría tan tremenda, no suscitaría ese drama de conciencia que angustia.