Publicado por primera vez en 1978, cuando el desparpajo gay no era aún moneda de uso corriente en España, ni la búsqueda de nuevos narradores agobiaba tanto a periodistas y críticos como en estos días. Detrás por delante fue considerada entonces, o bien como una novela camuflada, o como un epatante conjunto de textos con pretensión vaguardista.